lunes, 26 de marzo de 2018

Pómulos

#8M Por Pablo Iván

A lo largo de más de un siglo, pasaron alrededor de mil jugadores por Belgrano. Algunos de ellos bautizados según determinado rasgo físico: Cabezón Cuellar, Diente Ragg, Oreja Suárez, Bocón Torres, etcétera. Incluso los hay afuera del césped, como es el caso de Ojito, el  señor que riega la cancha.

Nunca antes, hasta esta noche, me había percatado de que no existió un solo jugador al que apodasen “Pómulo”; algo que acabo de corroborar por teléfono con el historiador Gustavo Farías.

El primero que se me vino a la cabeza es Elizendo Altamirano: un half derecho que jugó entre 1946 y 1949, cuyo mote era “Boquita”. No fue un gran virtuoso, pero sobresalía por tener un parche en el pómulo derecho, como evidencian las fotografías de la época.

¿Qué había detrás de aquel apósito facial? ¿Tal vez una verruga, una herida sin cicatrizar, un tercer ojo? Decidí acudir a Farías hace instantes, para evacuar la duda: “Tenía un agujero y siempre jugó con el parche.  Tengo la foto con que se registró en la Liga, siendo niño, y ya tenía la cara torcida”.

Elizendo Altamirano. El parche en el pómulo.

Dicen que a la historia la fueron escribiendo los vencedores; pero además, vale decirlo, la fueron escribiendo los varones. Basta, en este caso, con repasar la Enciclopedia Viejo y Glorioso Belgrano para encontrar escasas apariciones femeninas: Rosario Soria, por supuesto, la hermana del Negro Dellavalle en una foto familiar, madres reunidas en algún evento solidario, y poco más, en un Club con evidente predominio masculino.

Con el paso del tiempo, las conquistas y los cambios culturales, quienes investigamos tendremos que comenzar a dedicarles páginas a las mujeres. La aparición del Fútbol Femenino en la vida del CAB, por ejemplo, puede servir de puntapié en las actualizaciones.

Un día de estos, voy a contarles la historia de Mariana Sánchez. Jugadora de cachetes abultados. Apasionada por el fútbol. Enamorada de la camiseta. Autora de goles claves y múltiples vueltas olímpicas. Esa que algunos se atreven a llamar Gladiadora de Alberdi. La primera y única “Pómulo” (todavía no incluida) en el glosario celeste. 


Mariana Sánchez. La primera y única Pómulo.

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